Muchas veces, al ver alguna ganga, acudimos a ciegas sin antes informarnos, para beneficiarnos del bajo coste que nos ofrecen. Esto le pasó a Polly Smith, una joven inglesa de 19 años.
Polly quería conseguir unas cejas perfectas, como las que lucen las celebrities, y acudió a una peluquería donde se las retocarían por un bajo precio.
Antes de ese retoque, Polly se veía así:
Pero al terminar el procedimiento, las cejas y el rostro de Polly eran muy diferentes.
En las 24 horas siguientes al procedimiento, no pudo abrir los ojos. En el hospital le dijeron que esto era debido a una reacción alérgica al tinte que habían usado en sus cejas, pero Polly asegura que le hicieron un test de alergia dos días antes, y había salido negativo.
Aun así, este tinte casi le destroza la cara. Polly asegura que sus cejas se han ido cayendo poco a poco.
La dueña del establecimiento ha indicado que probablemente esto haya ducedido por algún tipo de problema hormonal.
Polly está compartiendo su mala experiencia para concienciar a la gente de que, muchas veces, lo barato sale caro, y que hay que tener mucho cuidado a la hora de elegir donde realizamos los tratamientos de belleza.




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